<?xml version="1.0" encoding="utf-8" standalone="yes"?><rss version="2.0" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"><channel><title>Caminos bajo la luna</title><link>https://ariadnavigo.xyz/</link><description>Recent content on Caminos bajo la luna</description><generator>Hugo</generator><language>es-es</language><copyright>Copyright &amp;copy; Ariadna Vigo</copyright><lastBuildDate>Thu, 05 Mar 2026 00:50:14 +0100</lastBuildDate><atom:link href="https://ariadnavigo.xyz/index.xml" rel="self" type="application/rss+xml"/><item><title>Cierre</title><link>https://ariadnavigo.xyz/posts/cierre/</link><pubDate>Thu, 05 Mar 2026 00:50:14 +0100</pubDate><guid>https://ariadnavigo.xyz/posts/cierre/</guid><description>&lt;p&gt;Detrás de la cristalera de aquella panadería, la vendedora limpiaba con el trapo
el expositor de vidrio en el cual, hasta hacía una hora más o menos, se podrían
haber encontrado los últimos bollos del día&amp;hellip; pero la clientela había arrasado
con todo, así que la limpieza se hacía más fácil esta tarde. Eso sí, ella se
había reservado un par de los bollos, dejándolos encima de una bolsa de papel a
un lado&amp;hellip; Nada extraño; era costumbre en aquella panadería hacerlo.&lt;/p&gt;</description></item><item><title>Fregadero</title><link>https://ariadnavigo.xyz/posts/fregadero/</link><pubDate>Sat, 21 Feb 2026 13:48:37 +0100</pubDate><guid>https://ariadnavigo.xyz/posts/fregadero/</guid><description>&lt;p&gt;La espuma del detergente de platos cubría de blanco sus manos de piel morena.
Con la esponja amarilla y verde &amp;ndash;que, desecha, ya pedía tregua&amp;ndash;, frotó los
restos de grasa de la cacerola de metal en la que, anoche, ella había preparado
un poco de pasta. Entonces, una pompa de jabón, pequeñita, decidió emprender
viaje hacia el cielo, pasando por delante de la punta de su nariz. Ella siguió
su viaje con la mirada hasta que explotó tras unos segundos de vuelo. Sonrió y
guardó la cacerola ya aclarada en el secaplatos empotrado en el armario, justo
encima del fregadero.&lt;/p&gt;</description></item><item><title>La ventana</title><link>https://ariadnavigo.xyz/posts/la-ventana/</link><pubDate>Fri, 20 Feb 2026 12:55:45 +0100</pubDate><guid>https://ariadnavigo.xyz/posts/la-ventana/</guid><description>&lt;p&gt;Llovía. La muchacha estaba arropada en su manta, sentada de piernas cruzadas
sobre su cama, con una taza caliente de café filtrado que se había preparado
hacía unos minutos. Una libreta con cubierta de dibujos florales reposaba a su
lado, cerrada, con un bolígrafo colocado encima. Abrazaba la taza entre sus
dedos, pensativa, mirando hacia fuera de su ventana. Chorros de agua caían del
cielo y se volvían lágrimas que lamían el vidrio que separaba el rostro de la
muchacha del frío exterior, pero no de su gris espesor.&lt;/p&gt;</description></item><item><title>Bolero</title><link>https://ariadnavigo.xyz/posts/bolero/</link><pubDate>Fri, 13 Feb 2026 12:30:06 +0100</pubDate><guid>https://ariadnavigo.xyz/posts/bolero/</guid><description>&lt;p&gt;La sala de baile era luminosa. Sus paredes eran blancas, con grandes ventanales
que daban a la oscuridad de una noche impenetrable a la vista desde dentro. El
suelo, ajedrezado, daba cobijo a los pasos de baile de las parejas que
compartían entre sí las notas de la pequeña banda que tocaba desde una de las
esquinas de la sala, junto a la barra. Unas palmeras delimitaban un poco más el
espacio. Me sentía inexplicablemente nerviosa.&lt;/p&gt;</description></item><item><title>La flor que no estaba marchita</title><link>https://ariadnavigo.xyz/posts/la-flor-que-no-estaba-marchita/</link><pubDate>Fri, 06 Feb 2026 12:46:43 +0100</pubDate><guid>https://ariadnavigo.xyz/posts/la-flor-que-no-estaba-marchita/</guid><description>&lt;p&gt;En el barrio histórico de aquella ciudad hacía un sol brillante que evaporaba
lentamente los rastros de la lluvia que se habian quedado de la noche anterior
entre las hendiduras de los antiguos adoquines. Con paso decidido sobre esas
mismas piezas de piedra centenaria, la muchacha caminaba con paso ligero,
canturreando. De su brazo colgaba una cesta de mimbre llena de flores de todas
las formas y de todos los colores.&lt;/p&gt;</description></item><item><title>Ante la costa</title><link>https://ariadnavigo.xyz/posts/ante-la-costa/</link><pubDate>Mon, 02 Feb 2026 01:52:28 +0100</pubDate><guid>https://ariadnavigo.xyz/posts/ante-la-costa/</guid><description>&lt;p&gt;El viento frío de invierno le helaba los hombros descubiertos. Era un día gris,
cuyas nubes no desvelaban qué intenciones traían, si lluvia suave, tormenta o un
sorprendente cielo azul. Las faldas de su peplo blanco bailaban por entre sus
piernas, restringidas solo por el cinto que llevaba en la cintura. Nunca se
levantaban para mostrar ni por accidente los rincones sagrados de su cuerpo.
Ella esperaba, de brazos cruzados, de pie en el borde del pequeño risco que
vigilaba la playa de arena. El mar, traicioneramente calmo, era un espejo
grisáceo, sin forma ni colores, que dejaba un rastro de espuma muy tenue y
apenas algunas algas al lamer la piel tostada de la tierra.&lt;/p&gt;</description></item><item><title>Una cafetería</title><link>https://ariadnavigo.xyz/posts/una-cafeteria/</link><pubDate>Fri, 23 Jan 2026 17:04:31 +0100</pubDate><guid>https://ariadnavigo.xyz/posts/una-cafeteria/</guid><description>&lt;p&gt;Era un mediodía de invierno, con sol. La cafetería se había vaciado de improviso
después de haber acogido a varios grupos en sus mesas. Solo quedaba la chica de
la mesa del fondo, absorta en un libro. Era un poco regordeta, con pelo
larguísimo, de color castaño, y lucía una vestimenta sobria: un jerséi carmín de
escote en pico, un pantalón negro de pitillo y unas botas negras de tacón
discreto.&lt;/p&gt;</description></item><item><title>Hogar</title><link>https://ariadnavigo.xyz/posts/hogar/</link><pubDate>Tue, 20 Jan 2026 01:16:42 +0100</pubDate><guid>https://ariadnavigo.xyz/posts/hogar/</guid><description>&lt;p&gt;La niña entró corriendo a su nueva habitación. Se tiró encima de la cama, aun
cuando solo tenía el colchón puesto, sin bajera, ni sábanas. ¡Ni la alhomada
tenía funda! ¿Qué importaba? Era su nueva habitación, su nueva cama, en un
pueblo nuevo a las afueras de la capital y era &lt;em&gt;suya.&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Se imaginó montando una mesa para que sus muñecas &amp;ndash;que aún no tenía&amp;ndash; tomaran
el té. Se imaginó probándose los vestidos &amp;ndash;que aún no tenía&amp;ndash; ante el espejo de
pie que había en la habitación. Dio un giro sobre su talones mientras se
imaginaba como una princesa mágica de las películas. Se sentó en el suelo, de
madera vieja, y le fascinó la luz que entraba por la ventana. Sí, esta era su
habitación. Aquí viviría hasta estudiar o hacerse mayor&amp;hellip; ¡o hasta casarse!&lt;/p&gt;</description></item><item><title>Acerca de...</title><link>https://ariadnavigo.xyz/acerca-de/</link><pubDate>Mon, 19 Jan 2026 01:25:34 +0100</pubDate><guid>https://ariadnavigo.xyz/acerca-de/</guid><description>&lt;p&gt;¡Hola! Soy Ariadna: lingüista, filóloga y muchas otras cosas más. Después de
muchas vueltas, he decidido hacer que este sitio sea un repositorio de cuentos,
poesía, ensayos y textos de otros géneros. Este es un proyecto al margen de mis
proyectos de software libre, que podéis encontrar en
&lt;a href="https://sr.ht/~ariadna"&gt;sourcehut&lt;/a&gt;, que es donde está alojado este sitio.&lt;/p&gt;

&lt;img src="https://ariadnavigo.xyz/acerca-de/ari.png" alt="Foto de enero 2026" class="center" /&gt;


&lt;p&gt;Aquí no seguiré ninguna clase de calendario de publicaciones. Esto es un lugar
donde seguir los caminos de la escritura sin prisas ni presiones de algoritmos.&lt;/p&gt;</description></item></channel></rss>